Hoja informativa 123
Facilité mi información a un estafador - ¿Y ahora qué?
Esta guía cubre los siguientes temas:
- Consejos sobre cómo relacionarse con las autoridades e instituciones financieras
- Pasos que deben darse inmediatamente
- Recursos
Una de las formas que los estafadores tienen de engañar a la gente para que les proporcionen información es por Internet, a través de una “Verificación de cuenta o estafa de ‘phishing’”, o bien usando un televendedor. Antes de que usted tenga tiempo de pensar, ya les ha indicado su número de la Seguridad Social, nombre, dirección y tal vez incluso haya revelado información sobre su cuenta bancaria o tarjeta de crédito.
¿Y ahora qué? Por desgracia, el daño ya está hecho. Sería extraño que una persona o grupo hiciese tantos esfuerzos si no tuviese la intención de utilizar esa información para su provecho. A pesar de que probablemente se sienta estúpido o tenga miedo, debe dejar esos sentimientos de lado y tomar medidas RÁPIDAMENTE. Tenga en cuenta que su información tal vez nunca llegue a usarse si los estafadores se encuentran con suficientes frentes a que responder. En estos momentos, usted es víctima de una estafa y no un robo de identidad. La perspectiva es fundamental para conservar su bienestar emocional.
Esta guía servirá como punto de inicio de lo que hay que hacer y a quién llamar. Si la situación evoluciona hacia un robo de identidad, le rogamos que consulte nuestras guías de autoayuda y/o contacte con nuestra oficina. Si no proporcionó información a los ladrones, debería estar a salvo.
Antes de comenzar, quizá desee verificar si usted es una víctima potencial de una estafa. Si usted no inició la llamada, casi siempre se tratará de una estafa. Pero puede comprobarlo contactando directamente con la compañía implicada. Llamé a algún número de atención al cliente que pueda encontrar en la guía telefónica o ya haya utilizado en el pasado. También puede contactar con el ITRC para averiguar si ya hemos observado esta estafa anteriormente.
Consejos sobre cómo relacionarse con las autoridades e instituciones financieras
- Mantenga un registro de todas las conversaciones, incluyendo fechas, nombres y números de teléfono. Comience por la denuncia policial inicial. Asegúrese de tomar nota del tiempo que dedique a estas gestiones y guarde los recibos de cualquier gasto en que incurra por si detienen al ladrón y el caso va a los tribunales.
- Confirme las conversaciones por escrito. Solicite una verificación por escrito de que las cuentas se hayan cerrado (incluyendo fecha y hora) y/o un número de confirmación.
- Envíe la correspondencia por correo certificado, con acuse de recibo.
- Conserve las copias de todas las cartas y los documentos que envíe y reciba.
- Siempre que sea posible, hable con un investigador de fraudes y no un representante de atención al consumidor. Si no le satisfacen las respuestas recibidas, solicite hablar con un supervisor. Siga ascendiendo por la cadena de mando hasta que consiga contactar con alguien capacitado para tomar decisiones.
- Añada contraseñas a las cuentas bancarias, de servicios de suministros y de crédito. Esta contraseña no debería ser el nombre de soltera de su madre ni una palabra que las personas que conozca pudiesen saber (es decir, el nombre de su perro). Tal vez sería interesante combinar dos palabras para crear una nueva – “manzanaranja”. Si bien todas estas medidas podrían ser excesivas en algunas situaciones, todo ello reporta cierta tranquilidad.
Primera prioridad – Pasos que deben darse inmediatamente:
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Estafas por Internet – Imprima una copia de la página que les envió, si puede, o una copia de la información que solicitó si puede volver a entrar al sitio.
Estafas por teléfono – Anote toda la información que pueda recordar, incluyendo el nombre de la compañía, la persona, el número de teléfono, etc. Compruebe la existencia de la compañía en cuestión a través de la Oficina de Mejores Empresas (Better Business Bureau) y averigüe si tiene servicio de televenta. - Presente una denuncia policial, pero no espere esfuerzo alguno. Esta denuncia simplemente documentará que usted está notificando un problema. Dé a la policía una lista de los artículos que contenía la solicitud y usted facilitó. Solicite una copia de la denuncia. Podría necesitarla más tarde. El ITRC recomienda también tomar nota de la placa de identificación o el nombre del agente que atendió su denuncia, el número de ésta y un número de teléfono para llamar por si tuviese más preguntas.
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Alertas crediticias: Contacte por teléfono con las tres principales agencias de informes crediticios (CRA). Utilice el número de la división de fraudes indicado a continuación. Presente una alerta de fraude a cada una de las CRA, declarando: “El día (fecha) fui víctima de una estafa de ‘phishing’. No concedan crédito alguno ni permitan cambios de direcciones o nombres sin mi permiso expreso. Pueden contactar conmigo en el (número particular) y el (número alternativo, como por ejemplo su número de teléfono celular).” En su primera llamada, no hablará con una persona en "directo". Cuando ya tenga la denuncia, dispondrá de un número diferente para llamar y hablar con un especialista en fraudes. Sus denuncias tardarán entre 10 y 14 días en llegar por correo postal (consulte ITRC-Mensaje de Debix).
Cuando presente las alertas de fraude a las CRA, pida también una copia de sus informes crediticios (que serán gratuitos por ser víctima de un robo de identidad potencial). Esto le permitirá comprobar cualquier solicitud pendiente y verificar que toda la información actual sea correcta. La copia de los informes se convertirá en un punto de referencia inicial preciso para la alerta de fraude. Por ejemplo, los impostores podrían tratar de cambiar su dirección. Pueden hacerlo solicitando un crédito e indicando una dirección distinta a la suya actual. Las diferencias en las direcciones son una señal de aviso de una posible actividad fraudulenta.
Cuando ya tenga su informe, hable con el investigador de fraudes y pregúntele si hay alguna cuenta nueva que se haya abierto recientemente o esté pendiente. Si así fuese, obtenga información de contacto de esos acreedores y comuníquese con ellos de inmediato.
Todos los ciudadanos de EE.UU. tienen ahora derecho a conseguir informes crediticios gratuitos. Usando adecuadamente este sistema de informes crediticios anuales se puede realizar un seguimiento de sus informes. En lugar de pedirlos todos de golpe, el ITRC recomienda solicitar uno de ellos cada 3 ó 4 meses. Al cabo de 2 ó 3 meses de haber visto el primer grupo, pida sólo uno de los informes de la compañía a través del programa de informes anuales gratuitos (877-322-8228). Cuatro meses después, obtenga uno distinto, y al cabo de cuatro meses más, consiga el tercer informe de la compañía. Si lo desea, también puede seguir renovando su período de 90 días de vigencia de la alerta de fraude. Este asombroso sistema de informes es una buena costumbre que se puede mantener.
Le rogamos que tenga en cuenta que las alertas de fraude sólo tienen un carácter asesor y no es necesario que las compañías de crédito se atengan a ellas. La vigencia de las alertas de fraude suele ser entre 90 y 120 días. Tal vez le interese ampliar ese período a siete años; las CRA exigen que esa solicitud se haga por escrito. Puede cancelar una alerta de fraude en cualquier momento.
En algunos estados, puede establecer una congelación crediticia en su informe. Esto supone un nivel de protección más alto. En estos momentos, no recomendamos ninguno de los servicios de supervisión de créditos. Las congelaciones crediticias son preventivas y, hasta la fecha, la mejor solución. Eche un vistazo a nuestro Mapa de recursos locales y estatales, donde encontrará la información estatal más actualizada, o visite www.financialprivacynow.com y haga clic en “Aprender más” para saber qué estados disponen de leyes de congelación. - Tarjetas de crédito: Contacte con todas las compañías de crédito cuya información haya proporcionado. Cancele la tarjeta inmediatamente y solicite duplicados con números de cuenta nuevos. Pida a los acreedores que le entreguen copias de cualquier transacción fraudulenta que se produjese después de que le robasen o perdiese la tarjeta. Esté pendiente de su correo por si recibe avisos de cobro, extractos que habían desaparecido o facturas. Compruebe las facturas por si encuentra pruebas de nuevas actividades fraudulentas. Notifique cualquier problema inmediatamente a los cedentes de créditos.
- Tarjetas de débito: Cancele la tarjeta inmediatamente y solicite nuevos números de cuenta bancaria para cualquier cuenta (corriente o de ahorros) que estuviese vinculada a esa tarjeta. Añada una contraseña a la cuenta de acuerdo con los consejos anteriores. Para empezar, el ITRC no recomienda el uso de tarjetas de débito. Es mejor tener una tarjeta de cajero automático aparte y una tarjeta de crédito para mayor protección y control.
- Números de cuentas corrientes o de ahorros, cheques, tarjetas de cajero automático o tarjetas de débito que se utilizasen sin números de identificación personal (PIN): Cierre la cuenta. Abra una nueva con un número nuevo. Añada una contraseña a la cuenta. A veces resulta útil ir directamente a la sucursal local y hablar en persona con el administrador del banco o un investigador de fraudes. Muchas víctimas señalan que les fue bien establecer esta clase de relación, sobre todo si tuvieron que conseguir frecuentes (¡gratuitas!) firmas notariales requeridas.
RECURSOS QUE PODRÍA NECESITAR:
Agencias de informes crediticios
Equifax: Denuncias de fraudes: Solicitudes de informes crediticios: (800) 685 1111.
Experian (anteriormente TRW): Denuncias de fraudes: Llame al (888) EXPERIAN (888-397-3742)
Trans Union: Denuncias de fraudes: (800) 680 7289
Para informar del uso fraudulento de sus cheques
CheckRite: (800) 766 2748 International Check Services: (800) 526 5380
Chexsystems: (800) 428-9623 SCAN: (800) 262-7771
CrossCheck: (800) 843-0760 TeleCheck: (800) 710 9898
Certigy/Equifax: (800) 437 5120
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Translation of this document into Spanish was provided by a grant from McElroy Translations, Austin, TX.
La traducción de este documento al español se proveyó por medio de una subvención de McElroy Translations de Austin, Texas.
Creado por el ITRC
Esta hoja informativa no suple un asesoramiento legal. Cualquier solicitud para reproducir este material, aparte del derecho de las víctimas individuales a hacerlo para su propio uso, debería presentarse al ITRC.


